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A las voces saharauis secuestradas en tumbas y cárceles
voces que no sólo paredes revientan
VOCES
Quizá pienses que tu voz no me llega,
que el malvado siroco la rapta
antes de llenar mis sentidos.
Quizá sueñes que el eco es mudo
el espejo ciego y los versos
se acobardan.
Se agolpan tus clones,
y alborotados pugnan
por salir en blanco y
negro de mi garganta.
A veces escupo,
casi siempre embucho,
ira, sangre,
paz, tierra.
Quisiera encadenar
tus manos a las mías,
el techo oscuro
abrir a las estrellas.
Quisiera, los ojos,
limpiar de rabia.
Treinta voces,
Treinta veces,
repiten la historia,
porque nadie pudo,
nada puede domar
las voces que rozan el alma.

SAGUIA
Dicen que la
noche se adueña
de tus tonos añiles,
violeta y cobalto.
Que se secaron
en tu regazo
los besos de sal.
Dicen que
la sonata
de viento,
se torna en
sinfonía de
notas caóticas
orquestadas
por el espanto.
Ignora los dardos
de la serpiente.
Volveré,
envuelta en mantos
de estrellas rojas,
a sanar las
aguas amargas.
A morir y renacer
en las entrañas atlánticas.
UNA FLOR
Tras años
de asfalto,
cabalgaba
las arenas
rescatando
estrofas infantiles
y muñecas de marfil.
Sobre una
tumba anónima,
una flor
derramaba sombra
en la yerma claridad.
Condecoraba
la tierra
al soldado civil.
La sencilla ofrenda
enmudeció
mis pensamientos,
la pompa y el clamor.
Y me inundó la lluvia.
Y no supe qué decir.
Decidí sentir.
SAHRAUIA
Tuve sed, y tus dedos
escanciaron el rocío.
Tuve hambre,
de pan, de paz,
y tus cantos me colmaron.
Con la capa de estrellas,
arropaste la noche gélida,
acercaste la luna y la brisa marina.
Espíritu,
Alegría, esperanza,
cómo compensarte, dime,
cómo superar la magia.
LUNA
De puntillas voy,
pisando el pasado.
Me fui
sin querer olvidarte.
Y sin querer, recuerdo
que me fui y olvidaste.
Luna!, me llaman,
lunática Luna,
velero decrépito
de velachos rojos
arriados en tus mares.
GAUCHO
En la jungla desnuda me devora
la marabunta de hormigas caníbales de sueños.
Persigo
la alegre melancolía,
el fruto prohibido,
el nómada en milongas.
Persigo el abrasante acertijo de tu boca por las pampas.
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