Recientemente pude asistir a una exposición pictórica de la obra de Damián Almenares, MUSA DE UN QUIJOTE. Damián es un joven artista cubano: “ pintor costumbrista nacido en La Habana el 1970 residente en Esplugues hace 3 años. Ha presentado una treintena de exposiciones en Chile, Alemania, y ahora en Cataluña. De estilo surrealista se caracteriza por el color y la estilización de sus figuras”
En esta producción pictórica se une la mitología y la naturaleza utilizando un lenguaje primitivo pleno de tradiciones afrocubanas, junto a la narrativa simbólica del personaje quijotesco. Aparecen figuras como el gallo, la tortuga, las palmeras, la vegetación, la música, el sonido selvático y armonioso de la Naturaleza.
Creación de imágenes de la vida cotidiana con detalles autobiográficos y narrativos que son a la vez profundamente universales.
Las ideas germinan en la mente de Damián y recrea en sus dibujos un diario figurativo construyendo esas escenas donde cobra vida la palmera, el guajiro con sombrero, el gallo. todo ello plasmado de la escenografía del recuerdo infantil ensamblado en la figura quijotesca.
Como en una narración se van sucediendo las imágenes, con ellas comunica sus ideas, dándoles forma en esa capacidad de transmitir que tiene el mito. Que en la obra de Damián se hace cuerpo en varios personajes como la metáfora mítica del gallo.
Damián Almenares entra en contacto con su ego en la metáfora del gallo. Representa al arquetipo de la afirmada y preeminente masculinidad. Su obra desempeña la función de sublimación de las experiencias internas del artista.
Es de gran acierto su aportación personal al forjar un microcosmos tan peculiar como nos muestra en una de sus creaciones sobre Barcelona.