LA SOLEDAD DEL LECTOR

 

No tengo aspecto de ir matando gente

con un fusil recortado,

ni tengo aspecto de trabajar veintidós horas al día

para el señor Kyoto o el señor Shapiro.

Yo no tengo la culpa de tus problemas con el cabello

ni tengo nada que ver con las doscientas parejas protegidas

de monos azules que clavan sus cabezas en el lodo

cuando ven aparecer la luna llena.

He intentado sin embargo convencerme una y otra vez

de mi utilidad cotidiana

como si fuera un brujo invocando a las tinieblas

la llegada de las lluvias.

Todas las mañanas, todas las malditas mañanas

como un orangután frente a un Durero

me sentaba frente a la máquina de escribir

y contemplaba el dolor de mi vacío

en la tristeza del papel.

He vuelto a preguntarme si en verdad nada tuve que ver

con el deceso de los bufones en la edad media

o si por algún casual hundí el Maine

o conspiré tal vez con Rasputín,

pero en el fondo sé que sólo son preguntas para distraer

mi verdadero problema

mi tragedia infinita con las ideas

mi tozudez de corazón obstinado

y mal dotado para las bellas artes.

Habría podido escribir sobre la guerra

sobre el horror y la tortura

sobre la soledad de los diferentes,

pero nada hay más trágico ni grotesco para el alma

que ser consciente del ridículo

en el lugar y el momento preciso.

 

 

EXIGENCIAS DE LA EDAD

Si tu mal tiene remedio ¿por qué te afliges?

Y si tu mal no tiene remedio ¿por qué te afliges?

proverbio inglés o chino

 

Dicen que lo último que se pierde es la esperanza,

pero si ya has perdido el sentido del humor,

¿de qué te sirve la esperanza?

Te doblo la edad

duermo la mitad de horas que tu

fumo tres veces más

gano cada día la paciencia que tu pierdes a diario,

¿y aún piensas que somos almas gemelas...?

Después del amor siempre llega el sueño

y mientras tu roncas yo devoro cigarrillos,

tu ansiedad tiene un límite

la mía un final.

Cuando pierdas el sueño

descubrirás que el amor es siempre

otra cosa,

lo que para ti es un mito

para mi es sólo una leyenda.

Es la edad la que no perdona

no admite créditos, devoluciones ni transferencias,

podemos compartir una vida

pero de la muerte nos tendremos que reír a solas.

 

 

 

VIDAS REBELDES

 

"Ningún camino de flores conduce a la gloria"

Jean de la Fontaine

 

Cuando era más joven pensaba que ser libre era ser libre

algo así como no tener obligaciones ni compromisos,

nada por lo que vivir, nada por lo que morir

rebelde sin causas conocidas.

Años más tarde descubrí que alguien

tenía que tirar la basura todas las noche,

porque la vida y la casa empezaban a oler mal,

como huele uno cuando crítica todo cuanto no es.

Años más tarde descubrí entre la basura que tiraba

el dulce aroma de mi propio hogar

tu ropa sucia, mis fotografías

los juguetes viejos de los niños

y esa llave que nunca supe lo que abría,

pero ya había perdido la casa

y tuve que reconstruir la esperanza

mucho más lejos de dónde estaba calculado.

Ahora, cuando cada noche salgo a la calle con mi bolsa de basura

y aprovecho el paseo para encender ese cigarrillo que despierta

los perros de los vecinos

y los veo en sus casitas encendidas consumir la vida,

me doy cuenta que en la oscuridad

era más fácil ser libre.

 

 

 

 

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