Éxplicit

 
 
 

He tenido la gran oportunidad de saludar en el encuentro Interliteral , al poeta, escritor y crítico Vicente Luís Mora. Una persona que desde su juventud nos ofrece con gran naturalidad cierto grado de calidez que es muy de agradecer en estos días donde las prisas, lo efímero, no deja paso a la reflexión. Poco (nada) imaginaba en mi lectura estival de PANGEA, Internet, blogs y comunicación en un mundo nuevo , que meses después iba a conocer a este creador inquieto, off-sider actualísimo y que aceptase mi invitación a colaborar en Cuaderno de Poesía.

 

Leer Pangea ha sido una excelente opción para, tras cierto tiempo navegando por Internet, ordenar un poco este caos electrónico y obtener conclusiones adecuadas. Las nuevas tecnologías se extienden en la práctica diaria, y es desde la comunicación donde la incidencia es más evidente con la aparición de cambios en las tendencias culturales. Es por ello que Cuaderno de Poesía invita a Vicente Luis Mora a responder cuestiones provocadas por la necesidad de reflexionar sobre qué esta ocurriendo.

MGJuárez

 

Cuaderno de Poesía:  La facilidad de obtener respuesta a nuestras consultas en Internet desde la rapidez y eficiencia, con solo hacer servir un dedo índice de gran movilidad, pone al alcance de todos un gran abanico cultural, ¿eso equivale a tener el conocimiento?

Vicente Luis Mora: En absoluto. Tampoco voy a caer en la gratuidad de decir todo lo contrario , pero el hecho es que la facilidad de acceso instantáneo a la información (el conocimiento sería el dominio completo, complejo y ordenado de la información sobre un cierto tema, con capacidad de jerarquizar, discriminar y valorar la información recibida) es una herramienta útil, que hay que manejar con responsabilidad. Una búsqueda de Google es un buen índice de partida, que hay que comprobar con otros y, sobre todo, que no es fiable . Para garantizar un dato, hay que buscarlo en varias páginas distintas, fiables a su vez, y ver que los datos coinciden sin que lo haga el entorno semántico, pues muchas páginas copian sistemáticamente contenidos de otras. La información viaja mucho en Internet, pero si está equivocada, lo que circula es un error rodante. Lo ideal sería tomar la información de la Web como un índice a partir del cual buscar en los libros, que es donde está la información más fiable, aquello que buscamos.

 

CdP: Internet es una herramienta que requiere un esfuerzo para su conocimiento y aprendizaje, ¿a quién debería corresponder enseñar el manual de instrucciones?

VLM: Caramba, buena pregunta, que nunca me había hecho a mí mismo. La mayoría de usuarios de la Red somos autodidactas, con el gran número de problemas que esta práctica tiene en cualquier campo. Eso desperdicia tiempo, y es cierto que alguien debería enseñar, pero me preocupa tanto el quién que no sé si prefiero el autodidactismo masivo. Es decir: ¿la literatura digital se va a enseñar igual de mal que en los colegios? Entonces prefiero que no sea el sistema educativo quien enseñe literatura digital. ¿El uso de Internet deben enseñarlo los gobiernos? Buf. no sólo me da pereza, sino miedo, en algunos casos. Mejor dejemos el aprendizaje como está, incompleto y caótico, pero libre. Hay libros en el mercado de los que podemos aprender mucho, tanto técnica como intelectualmente, del funcionamiento de la Red.

 

CdP: Socialmente, las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) se han difundido con gran rapidez generalizándose su uso gracias a la tendencia globalizadora del medio y manifestándose en una gran multitud volcada a escribir. ¿Qué cambios se producen, tanto en la producción de literatura, como en el concepto mismo de literatura?

VLM: Para dar una respuesta a esa pregunta escribí buena parte de La luz nueva (Berenice, 2007), pero es una respuesta en marcha; basta la aparición de una nueva e imprescindible página web sobre o de literatura para revolucionarlo todo. Es un problema para los críticos, pero es una riqueza constitutiva del medio. Asistiremos al nacimiento del nuevo Quijote en directo. Sólo queda el problema de distinguirlo de la masa y demostrar críticamente que lo es. Ando lentamente en pos de la construcción de una nueva crítica, que llamo de momento Literatecnia, que instrumente recursos globales de respuesta a estos fenómenos que superan ampliamente el concepto tradicional de Literatura, que ya andaba estrecho de por sí, incluso para obras escritas en papel.

 

CdP:  Leí en una entrevista del 2006 algo así como que Machado no escribiría hoy día como Machado, pero pregunto, ¿puede existir hoy día un Machado al uso de las nuevas tecnologías?

VLM: Sí, claro que sí. El problema es que yo, de momento al menos, no lo conozco. Si alguien lo conoce, que me lo comunique inmediatamente, por favor.

 

CdP:  Hay en el libro una clasificación de autores, se habla de los pangeicos: estos utilizan los recursos propios de Internet como medio para el lenguaje, tanto en su obra "virtual" como en la publicada. Esto nos lleva a plantear una pregunta, ¿se está cambiando la forma de comunicar -contar- historias?

VLM: Claro que sí. Modesta y personalmente, estoy intentando en libros como Circular 07 reventar desde dentro y desde fuera a la vez el concepto de novela, y otros narradores como Agustín Fernández Mallo, Eloy Fernández Porta, Jordi Carrión o Javier Fernández llevan tiempo en ello. Autores como Doméchico Chiappe practican la novela hipermedia, un terreno en el que queda mucho espacio por explorar.

 

Y tres preguntas más, planteadas por J.M.Iglesias *

 

JMI: Nuestra forma de relacionarnos, nuestra forma de obtener información o de tener acceso a contenidos audiovisuales, ha sufrido un cambio espectacular con la revolución tecnológica. ¿Cree que el acceso a la literatura correrá una suerte paralela, nos descargaremos de Internet sus próximos trabajos?

VLM: Bueno, ya hay algunas cosas que pueden descargarse de www.vicenteluismora.com , artículos de difícil acceso y cosas así. En los próximos días tengo intención de adquirir un invento de Amazon.com, el Amazon Kindle, que es un aparato para leer que no cansa la vista, que no tiene que estar conectado y que descarga determinados libros de Amazon mediante tecnología móvil, a precios muy asequibles. Si esta u otras empresas cuentan conmigo. pues fenomenal. De todas formas, las nuevas formas de publicación no tienen por qué significar el final de las antiguas, tienen o pueden tener usos distintos.

 

JMI: Tuve la ocasión de ver a Miriam Reyes, en un recital de Barcelona, en el que apoyaba la lectura de sus poemas con imágenes muy sugestivas, incluso con música, por medio de un ordenador que ella misma manejaba. ¿Cree que la poesía del futuro tendrá que hibridar para adaptarse a la revolución tecnológica?

VLM: No tiene que hacerlo, nada de momento es obligatorio, aunque lo cierto es que ya nadie escribe en pergamino, por ejemplo. Con esto quiero decir que las tecnologías acaban ganando la batalla (¿cuántos escuchan hoy día casetes, o singles de 45 ó 78 revoluciones?), pero necesitan tiempo. Quienes usan esas técnicas -y Miriam lo hace muy bien, coincido con usted- serán, dependiendo de su talento, meros pioneros o auténticos fundadores.

 

JMI:  Nuestro próximo número tratará de la poesía social.  ¿Por dónde cree que transitará la lírica del futuro y, en cualquier caso,  cual sería su deseo?

VLM: Mi deseo es que, cualquiera que sea su forma, transite libremente. Con eso bastaría.

 

* J.M.Iglesias, colaborador de Cuaderno de Poesía.      

 

 

actualitzación enero 2008 | contactar | resolució 800x600 | créditos