GARNER, NC

 

pongamos que él tiene 30 y ella 17

música de tom jones los dos bailando muy

juntos

en el centro de la pista pongamos que se

deciden

 

que ella se entrega en el servicio de caballeros

 

que pasan tres días y tres noches encerrados

en el hollyday inn baño piscina vistas a la

carretera

 

que él es un maníaco que ella hace cosas

delante de una handycam sony de 8 mm.

cosas que al principio duelen y luego duelen

más

 

que despierta en la cuneta de la 95

aturdida por el efecto de los somníferos casi desnuda

como los hijos de la mar

y que espera el autobús en algún punto del

mapa después de caminar toda la noche con

los zapatos blancos en la mano fogueada por

los faros de todos los camioneros

 

 

SUMTER, SC

 

barrenderos policías gente que entra de guardia

el sol abriéndose paso entre las hojas de los árboles

la ventana está abierta los primeros sonidos 

se mezclan con las últimas palabras nos besamos con dolor

porque es dolor ese golpe de ternura en el estómago

no la pasión no el abandono  no el portazo la nota escueta

al lado del teléfono duele más

ese vas a llegar tarde ese ¿quieres desayunar? en unos labios

que pronto serán una fecha una cifra un lugar en el mapa

 

 

MEMPHIS, TN

 

memphis 7:11 tren expreso procedente

de kansas entrada en vía dos lleva retraso

rogamos disculpen las molestias

7:12 vía dos mujer blanca treinta treinta y cinco

7:13 covington sin paradas vía cuatro 7:15

detroit paradas nashville dayton vía cinco

7:20 oklahoma conexión dallas vía nueve

7:20 mujer blanca treinta años metro setenta

aplastamiento en zona cervical fracturas múltiples

muerte instantánea

7:20 tren expreso procedente de kansas

va a efectuar su entrada en vía dos

 

 

 

TRAVELLING

 

mamá diciendo adiós mi casa los perros el jardín

las flores de la casa de los bradley justo antes de morir jim   

          bradley

escombros hojas secas el cruce con la avenida lincoln

la tienda de comestibles niños jane fonda anunciando            

          cosméticos

carteles de campaña pálidas barras y estrellas

sobre postes de telégrafo reclutas

que besan a su novia antes de subir a bordo

el billete ardiendo entre mis manos

luego casas pequeñas negros fábricas del extrarradio

y luego los sembrados los pequeños regadíos la autopista

el límite del estado y luego américa

 

 

PADRE

 

en el ford por carreteras del norte

viajando junto a sara mi hija de ocho años

frías estaciones de servicio largos cafés con cristaleras

donde ella sopla una y otra vez las velas de una tarta

la veo crecer perdiéndose entre las mesas hablando con desconocidos

quedándose más tarde de las ocho luego de las diez luego de las doce

y yo buscándola en mac donalds hospitales comisarías

y ella gritando de rabia por qué te follaste a mamá

cabrón hijo de puta

demasiado cobarde

para buscar casa pagar impuestos un día detuve el coche

en mitad de la nieve puse el volante entre sus manos

saqué mi equipaje y mis pocas pertenencias

y ella se alejó en mi ford

(de el mapa de america)

 

 

PAREJAS

 

lentos los automóviles buscan un solar en las afueras

cada uno se adueña de su propio pedazo de cielo

en las líneas vacías de los planes urbanísticos

el profesor de biología con su alumna aventajada

el cantante de boleros con la cajera del supermercado

el asesino a sueldo con la hija del gobernador civil

lópez con paredes paredes con ruiz ruiz con ibáñez

en un lugar más extenso que todos los hoteles

más incierto que todos los amores a primera vista

jugando a combinar los primeros apellidos

(de las afueras)

 

 

SEVILLA ESTE

Es un hombre que camina solo por el barrio. Un martes por la mañana a la hora en que los demás trabajan. Que mira su teléfono móvil comprobando que funciona correctamente, que tiene suficiente batería y cobertura. Que todavía puede controlar la situación. Es un hombre a la espera de noticias, que ha salido de casa porque necesita pensar, pensar en algo. Su mujer lo mira desde el balcón con el niño en brazos, el camisón deja entrever los pechos caídos de la maternidad. Pechos una vez de brillantina, la locura de la sala de fiestas, todos esos hombres y sólo tú, con tu cara de pájaro. Ven aquí, voy a llevarte lejos de este infierno, tengo negocios. El mismo hombre que hoy se arrodilla en el cajero automático y que suplica entre lágrimas, perdónanos, Señor, perdónanos.

 

ESTACIÓN DE AUTOBUSES

Prado de San Sebastián, Sevilla

Novios que se despiden hasta nunca. Móviles que despiertan silenciosos, cena tú, yo llego tarde, el sonido del agua en el baño de los niños. Aros enormes, labios tatuados, labios preparados para amar. Monedas que han sobrado del sueño. Maletas vacías. Mujeres cargadas con bolsas de plástico buscando una respuesta, una cara conocida. Oscuras intenciones. Policías que miran las mochilas de reojo, escrutando la mirada triste de los marroquíes. Los pícaros, los que te piden un euro para comprar un billete. La fauna que espera en la cafetería: funcionarios, cofrades, agentes de seguros, a la caza de un niño que les pida 30 euros, cada uno 30 euros .

 (inéditos)

 

 

actualitzación septiembre 2007 | contactar | resolució 800x600 | créditos